viernes, 13 de diciembre de 2013

Friedrich Nietzsche

FRIEDRICH NIETZSCHEUno de los precursores mas importantes y que mas ha impactado en la sociedad y ha dejado legados es Friedrich Nietzsche rompiendo cada uno con sus respectivas tradiciones de pensamiento, han ofrecido los cimientos decisivos de la modernidad. Sus teorías condujeron, de modo independiente, a una “subversión del sujeto”, cuando intentaron mostrar que la razón y el yo no dominan de manera autónoma en sus ámbitos, enfrentándose así a la tradición filosófica, que se corresponde más o menos con nuestras convicciones cotidianas, y que afirma o por lo menos concibe la posibilidad de estas categorías y supuestamente las fundamente en esta posibilidad.
 Te dejamos el link de la pagina para que sigas leyendo sobre este precursor importante de la modernidad.
 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

"Breve explicacion de la Modernidad"

 
Por modernidad se entiende la civilización occidental como se impone a partir del Renacimiento en adelante y que culmina con la Ilustración del siglo XVIII. Sus características principales han sido el capitalismo, el racionalismo, el individualismo, la civilización urbana, el progreso científico y tecnológico, la secularización.
Son muchas las teorías explicativas de la modernidad; considerada como el fruto de la transición de la sociedad militar a la industrial, del estadio religioso al científico positivo, de la tradición a la racionalidad, de la visión cíclica del mundo a la histórica.
La modernidad es, en consecuencia, más una categoría cualitativa que cronológica: esta es la visión del mundo que ha caracterizado al Occidente moderno en su percepción de la realidad, en la construcción de sus ideales, en su desarrollo teórico, ético, social, político.
La modernidad se caracterizó por la racionalización de la existencia, tanto es así que llegó a hablarse de la razón como si fuera una diosa. Este pensamiento fue marcado por el surgimiento de grandes ensueños sociales, políticos, económicos, culturales, tecnológicos, industriales, etc.
 
conclusión.
 
Si la modernidad se caracterizó por un entrecruzamiento entre razón,  progreso, historia y humanismo (entendiendo este como la lucha por  la emancipación del hombre), la posmodernidad  por lo que hemos analizado, conduce a que el hombre como ente activo y dinámico de la sociedad pierda su vitalidad y desnaturalice su esencia, es decir, que el posmodernismo llama a la inacción, al quietismo, al estaticismo, estimula el individualismo, el egoísmo, el cambio de paradigmas y la pérdida de valores.
 
 
 
 
 
 
 

"IMAGEN-MODERNIDAD"





Nos llamo mucho la atención ver  como todo se va modernizando en diferentes aspectos como económicos, social, tecnológicos, industriales y culturales; esta imagen va muy bien con la MaCdonalizacion.

martes, 10 de diciembre de 2013

Modernidad / Posmodernidad: Rupturas y Transformaciones en la Educación

Chequen algo importante de la modernidad...


A lo largo del siglo XX la sociedad ha sufrido cambios económicos, sociales, políticos y tecnológicos que han complejizado muchos planos de la vida y de las relaciones humanas. 
Sin embargo, la permanente resistencia al cambio ha sido siempre una constante que ha dificultado la adaptación de los sistemas educativos para que respondan eficazmente a las exigencias de su tiempo.



Modernidad / Posmodernidad
La globalización y el crecimiento exponencial de la información que se comparte en la sociedad del conocimiento, han permitido profundizar los paradigmas planteados en la posmodernidad, cambiando la manera en que los hombres se relacionan y aprenden, con lo cual se han confrontado a los sistemas de educación con sus propias formas de transmitir y generar conocimientos. 
Según Sandra Carli, el debate modernidad-posmodernidad surgió como respuesta a una época donde la mutación de referencias debilitó las verdades absolutas y proyectaron el futuro como una banalización de la historia. Lineal y extendido hacia un futuro determinado, la modernidad prevaleció la visión de un presente estable con miras hacia un progreso enmarcado por el desarrollo de las sociedades industriale.

Surgido en los 80’s, el debate sobre la posmodernidad se caracterizó por estar cargado de una dimensión negativa altamente crítica del pasado que abarcó diferentes disciplinas y corrientes. En la también llamada “crítica a la modernidad” se daba por hecho el fracaso del proyecto de la modernidad, representado por las construcciones homogéneas, la periodicidad histórica - hechos delimitados por un principio y un fin-, y además por la estandarización, la estigmatización y la especialización de los individuos (Carli, 2004).
 
Educación y Comunicación
Los medios de comunicación y los nuevos formatos, están atravesados por lógicas del mercado y son a su vez espacios de reconocimiento social, legitimados y naturalizados por las generaciones más jóvenes. Con lo cual, el sistema educativo en vez de rechazar y criticar la gran atención que los jóvenes tienen por las nuevas tecnologías y redes sociales, deberían poner en perspectiva los modos de enseñar de la escuela y la educación superior. “La escuela sigue siendo, entonces, el lugar de transmisión de una visión del mundo, parcial, arbitraria, que no es la “verdad única sino una construcción histórica, pero que debe ser transmitida con fuerza de verdad” (Carli, 2004).



Los elementos emergentes de las críticas de la posmodernidad y la preocupación por pensar y diseñar el sistema educativo para que sea más acorde a las dinámicas y exigencias modernas, nos plantea entonces escenarios comunicativos desafiantes. En su libro “Transmitir más, comunicar menos”, Régis Debray reivindica algunos aspectos que el hombre posmoderno debería rescatar de la modernidad. Además, explica la importancia de pensar y rediseñar la enseñanza en términos espacio temporales. Siendo la comunicación transportada en el espacio y la transmisión en el tiempo, el mundo de hoy nos rodea velozmente de datos y de información que se muestra como urgente, pero que carece de esencialidad.

http://comunicologosblog.blogspot.mx/2013/06/modernidad-posmodernidad-rupturas-y.html

La modernidad como ruptura histórica

La modernidad reviste características tales que, sin lugar a dudas, representa una ruptura con respecto a las formas anteriores. Las formaciones precapitalistas eran sociedades predominantemente agrarias, en las que prevalecía el valor de uso y la economía natural y los objetos producidos eran concretos y variados, concebidos para durar. El hecho de que se tratara de sociedades más bien cerradas, aisladas y con escasas comunicaciones facilitó la formación de culturas muy diversas. Las relaciones sociales eran personales, directas e inmediatas, lo que evidentemente no excluía la explotación y la sujeción, inherentes a toda sociedad estatal, pues se trataba de sociedades jerarquizadas, cuya base de legitimidad política y social era religiosa y el poder sacralizado y absoluto.
El advenimiento del capitalismo significa el momento de ruptura y negación, en el que se privilegia el valor de cambio (mercantil) en detrimento del valor de uso, y la uniformización homogeneizante en menoscabo de la diversidad cultural. Con él surge un cambio del eje de actividades, de sociedades fundamentalmente agrarias a sociedades urbanas; el producto elaborado, al transformarse en mercancía, adquiere una significación abstracta, al mismo tiempo que pierde su condición de objeto durable y variado.
Las relaciones sociales muestran una nueva opacidad debido a la aparición de intermediaciones (desde la mercancía hasta el Estado) que tienden a adquirir una existencia autónoma y en consecuencia a fetichizarse, generando una enajenación económica y política. La base de legitimidad socio-política se fundamenta en la racionalidad; el poder condensado en el Estado se vuelve impersonal y está definido por instituciones y constituciones. De lo concreto se pasa a lo abstracto; de lo transparente a lo opaco; de lo inmediato a lo mediato; de lo diferente y variado a lo homogéneo.

La modemidad como desarrollo global

Hola lectores como están!!! en esta ocasión les traigo un pequeño documental, chéquenlo esta interesante....

En términos generales la modernidad ha sido el resultado de un vasto transcurso histórico, que presentó tanto elementos de continuidad como de ruptura; esto quiere decir que su formación y consolidación se realizaron a través de un complejo proceso que duró siglos e implicó tanto acumulación de conocimientos, técnicas, riquezas, medios de acción, como la irrupción de elementos nuevos: surgimiento de clases, de ideologías e instituciones que se gestaron, desarrollaron y fueron fortaleciéndose en medio de luchas y confrontaciones en el seno de la sociedad feudal.
Se trata de un proceso de carácter global -de una realidad distinta a las precedentes etapas históricas- en la que lo económico, lo social, lo político y lo cultural se interrelacionan, se interpenetran, avanzan a ritmos desiguales hasta terminar por configurar la moderna sociedad burguesa, el capitalismo y una nueva forma de organización política, el Estado-nación.
La modernidad surge en los ahora llamados "países centrales" (Europa occidental y, más tarde, Estados Unidos); luego, con el tiempo, se expande hasta volverse mundial y establecer con los países llamados "periféricos" una relación de dominación, de explotación y (le intercambio desigual, donde el centro desempeña el papel activo, impone el modo de producción capitalista (MPC) y destruye o íntegra (pero vaciándolas de su contenido y despojándolas de su significado) las estructuras precapitalistas autóctonas y tradicionales. Este proceso, que atraviesa por diversas etapas, desemboca en la actual generalización del mundo de la mercancía y en la consolidación de los Estados modernos.

http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras23/notas/sec_2.html

domingo, 8 de diciembre de 2013

La crisis de la modernidad

La idea de que los valores son una creación individual se remonta a muchos años atrás. De los años sesenta a los ochenta, esta corriente ideológica se infiltró en el sistema educativo americano hasta llegar a ser el modelo más popular.

En las escuelas, más que enseñarse a los alumnos a reconocer los verdaderos valores y a ponerlos en práctica, se les instaba a esclarecer sus propios valores sin hacer mucho caso de la realidad objetiva. Se exigía a los profesores, además, que propiciaran una mentalidad abierta en los alumnos, dejando de lado los prejuicios y las imposiciones cuando se trataba de valores. Se aplicó esta técnica por igual al hablar de la ética sexual, del respeto a los propios padres y a la autoridad, del uso de drogas, del aborto, de la eutanasia y de otras cuestiones de la vida humana. Los efectos han sido tan vastos y asoladores que muchos ya no logran distinguir sencillamente entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto. Como ha dicho recientemente el escritor francés André Frossard: La primera premisa de la modernidad es que no hay valores, ningún valor en absoluto; sólo hay opciones y opiniones. Esto equivale a decir que se ha perdido el sentido de la objetividad de los valores, para fijarse sólo en los valores que cada uno se cocina por su cuenta.

Imagínate al profesor de química explicando tranquilamente en clase: La sal común se designa con la fórmula NaCl porque generalmente se cree que está compuesta de sodio y cloro. Por supuesto, si alguno de ustedes no está de acuerdo, puede proponer cualquier otra combinación de elementos y tendremos en cuenta su opinión con el mismo respeto y consideración que la opinión de la mayoría. Esta escena, por supuesto, es impensable. En la educación actual existe una firme convicción de que las matemáticas, las ciencias naturales y las ciencias verificables empíricamente pertenecen al dominio del saber, de la certeza; mientras que la religión, la ética, la metafísica y otras disciplinas similares pertenecen al dominio de la opinión y de las inclinaciones personales. De acuerdo con esta mentalidad, los valores no tienen nada que ver con la realidad objetiva, sino que dependen de lo que cada uno acepta o elige creer. Esto equivale a decir, en resumidas cuentas, que no existe ningún valor absoluto para el hombre.

Aunque la sociedad moderna quiere proclamarse totalmente imparcial ante los valores, existen, con todo, al menos dos valores que suelen presentarse como absolutos: el valor de la tolerancia y el valor del pluralismo.